DESAFÍOS SOCIO-AMBIENTALES
En un contexto de policrisis, los desafíos de la sostenibilidad exigen nuevas formas de producir conocimiento. La ciencia de la sostenibilidad no se organiza en disciplinas tradicionales, sino en torno a retos concretos que requieren enfoques integrados, colaborativos y profundamente sensibles a los territorios.
Desde esta perspectiva, el WasiLab investiga y actúa para comprender, co-construir y transformar la realidad junto a diversos actores sociales. Impulsamos tanto la investigación académica como la innovación ciudadana, financiando becas, acompañando la creación de Living Labs y promoviendo los saberes tradicionales mediante metodologías de ciencia participativa.
Nuestro trabajo se articula en siete temáticas clave, seis grandes retos interdisciplinarios que orientan nuestras líneas de investigación y fortalecen nuestro compromiso con la sostenibilidad y la justicia socioambiental.
Descubre nuestros 6 ejes temáticos:
Eje 1: Cambio climatico
El cambio climático es la variación global del clima, atribuible principalmente a la acción humana como la quema de combustibles fósiles, la agricultura intensiva y la deforestación,que contribuyen al efecto invernadero.
Este fenómeno ya ha resultado en el aumento de la temperatura media, sequías, tormentas y elevación del nivel del mar. Sus efectos se están experimentando globalmente y podrían amenazar equilibrios y la supervivencia de regiones, especies y actividades, incluso si se logra mantener el aumento por debajo de 1,5°C. Para abordar estos desafíos, se requieren enfoques interdisciplinarios que comprendan y anticipen las consecuencias del cambio climático, además de analizar riesgos y vulnerabilidades emergentes.
Este enfoque permite desarrollar soluciones sostenibles para mitigar estos impactos y promover una adaptación efectiva a un clima cambiante.
ODS 13 : Acción por el clima


Eje 2: Salud global
La crisis del Covid-19 ha resaltado el impacto significativo que las epidemias pueden tener en nuestras sociedades actuales, mostrando que la salud no se limita solo a los humanos,sino que abarca también a animales y plantas en un mismo ecosistema sanitario y patológico. Existen cientos de miles de virus desconocidos en la vida silvestre con potencial para infectar a los humanos. Aunque no todas las enfermedades emergentes se convierten en pandemias, la creciente interacción entre humanos y animales ha facilitado epidemias importantes como la de Ébola, Zika y Covid-19, aumentando los riesgos de zoonosis, es decir, enfermedades que se transmiten de animales a humanos. Es crucial adoptar un enfoque integral de la salud, conocido como One Health, que fortalezca la colaboración entre la salud humana, animal y la consideración del medio ambiente. Los proyectos actuales están enfocados en identificar riesgos y prevenir la aparición de zoonosis tanto en comunidades rurales como urbanas.
ODS 3 : Salud y Bienestar
ODS 13: Producción y consumo responsables
Eje 3: Agua bien común
El agua limpia es vital para comunidades, sociedades y ecosistemas saludables, siendo fundamental para un planeta sostenible y desarrollo humano.
Sin embargo, la falta de acceso, disponibilidad y calidad del agua afecta a miles de millones de personas y se agrava por el crecimiento demográfico, la urbanización, el aumento del consumo y el cambio climático. Globalmente, el agua se sobreexplota, se desperdicia y se contamina, con el 80%de las aguas residuales descargadas sin tratamiento, amenazando los recursos naturales.
El cambio climático altera el ciclo del agua, causando sequías e inundaciones, escasez para ciudades y granjas, y pérdida acelerada de glaciares. Proyectos actuales se enfocan en estrategias para la conservación y gestión sostenible del agua, abordando estos desafíos interdisciplinariamente para enfrentar la crisis del agua y lograr el acceso universal al agua para 2030, un objetivo crucial de desarrollo sostenible.
ODS 6: Agua limpia y saneamiento


Eje 4: Ciudades sostenibles
Según el Banco Mundial, más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y se pronostica que 6 billones de personas (68% de la población mundial) residan en ciudades para el 2050. La urbanización ha sido un patrón consistente durante el siglo XX e inicios del XXI ; y las ciudades son tanto contribuyentes como víctimas del cambio climático. Las ciudades son responsables del 75% de las emisiones globales de CO2, principalmente generado por el transporte y la construcción ; y consumen entre el 60% y el 80% de la energía mundial y un porcentaje significativo de los recursos hídricos, según ONU Hábitat.
La expansión urbana también amenaza los recursos naturales, biodiversidad y espacios agrícolas. Además, las ciudades son vulnerables a inundaciones por precipitaciones, olas de calor, tormentas o sequías, y enfrentan riesgos de sumersión por el aumento del nivel del mar. Para crear ciudades sostenibles, saludables y resilientes, se necesita enfoques interdisciplinarios que integren a las ciencias biológicas, sociales, ingenieriles, arquitectura y urbanismo, así como acciones que derivan de la sociedad civil.
ODS 11: Ciudades sostenible
ODS 9: Industria, innovación, infraestructura
Eje 5: Sistemas alimentarios sostenibles
Transformar los sistemas alimentarios hacia la sostenibilidad y resiliencia es una prioridad clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Un sistema alimentario sostenible proporciona alimentos nutritivos sin comprometer la salud del planeta ni la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus necesidades. Los desafíos actuales incluyen impactos en la salud, calidad de vida, medio ambiente, economía y gobernanza territorial, requiriendo un enfoque interdisciplinario. En Ecuador, las prácticas agrícolas contribuyen a la degradación de suelos, deforestación y emisiones de gases de efecto invernadero.
Los proyectos actuales promueven la intensificación agroecológica, integrando ecología y aspectos sociales para innovaciones agroalimentarias respetuosas con el medio ambiente.
ODS2: Hambre cero
ODS 12: Producción y consumo responsables


Eje 6: Gente y Bosque
Los bosques son fundamentales para la integridad biológica de la humanidad.
Los bosques albergan más del 80% de los animales, plantas e insectos terrestres.
A nivel mundial, cerca de 1.600 millones de personas dependen directamente de los bosques como fuente de alimentos, fibras, materiales, medicinas o combustible.
Además de proveer servicios vitales como la filtración del aire, la regulación del ciclo del agua y la mitigación del cambio climático;así como, de las diversas relaciones intuitivas y espirituales que existen entre las personas y el mundo natural. A pesar de ello, cada año más de 18 millones de hectáreas de bosques son destruidas; generando un daño, muchas veces irreversible, en la biodiversidad, los servicios ecosistémicos y en las sociedades humanas que dependen del bosque.
En Sudamérica, la selva amazónica con el 1% del territorio del planeta alberga el 10% de las especies conocidas. En los bosques o cerca de ellos cohabitan más de 47 millones de personas, incluidos más de 2 millones de indígenas. Esta selva es esencial no solo por sus recursos naturales como alimentos y medicinas, sino también por almacenar entre 150 y 200 millones de toneladas de carbono y liberar 20 mil millones de toneladas de agua diariamente, contribuyendo significativamente en la regulación del clima y el agua. El bosque juegan un rol fundamental en la vida del ser humano y la salud planetaria.